¿Por qué Vagos de la Montaña?

Vivir en la ciudad no está tan mal, lo digo como chilango que diario sufre horas tránsito, claxonazos todo el día y un ambiente denso, aun así no está tan mal. Para eso me sumé a crear Vagos de la Montaña, como habitantes de la urbe necesitábamos una manera de hacer todo más ameno.

 

Ciudad y naturaleza

La vida citadina es complicada, estresante y poco gratificante (para quien gusta de la naturaleza), debemos seguir cánones y ser políticamente correctos en un ambiente hostil, peligroso y que no respeta nuestra individualidad. Más bien, aquel que sale del común denominador creando sus reglas para una vida más placentera y significativa (siempre al margen de la ley y respeto ajeno) es señalado como un rebelde e inadaptado.

Pero, ¿y si saltamos el muro y le damos otro sentido a nuestra existencia? Hagamos lo que nos da miedo, prepara ese proyecto, estúdialo y ponlo en marcha. Hagamos de la ciudad nuestro hotel y cajero, donde guardamos nuestro equipo, generamos capital para seguir vagando y nos damos cuenta que en la naturaleza la vida es mejor, ahí  vivimos nuestras experiencias y dormimos algunas noches para seguir nuestra travesía, nuestro autodescubrimiento.

Siempre agradeciendo la vida al aire libre

Gracias a vivir en la ciudad me doy cuenta de lo afortunado que soy al haber arriesgado a vivir lo que soñé, poder comparar, y reír de todas las críticas a este estilo algo nómada, no saben lo que dicen, espero un día experimenten pasar una noche helada en la montaña, con lo realmente necesario, con quienes amamos y nuevos amigos, en nuestro planeta tal y cómo es, sin construcciones, con animales e insectos, paz y armonía a cada paso.

La realidad que nos quieren imponer

Muchos sucumben y regresan al ruedo, apegado a lo “social y económicamente aceptado”, no se cuestiona las cosas, vive por medio de la tv y redes sociales, no se desvía de más ni sale de la rutina, trabaja toda la vida para acumular bienes innecesarios que llenan ese vacío, comprar carros, joyas, técnicamente pagar por felicidad. Ven como parias a quienes no siguen “las reglas” y salen del status quo.

Seguro los lees y escuchas, “están locos, cómo puede darles satisfacción estar en la lluvia, corriendo, saltando y poniendo en peligro su integridad en sus bicicletas o saltando de aviones, cargando mochilas enormes, mal comiendo 4 días trepados en la pared de una montaña, con lodo, eso no es de señoritas (jajaja), definitivamente esas personas tienen un problema, está mejor ver el partido y tomar el fin  de semana hasta que sea lunes, eso sí es vida…”

 

Nuestra “rebelión”

Y sí, tenemos un problema, ese modus vivendi no nos satisface, nos enjaula, ¿qué sería de un fin de semana sin vivir otra nueva experiencia? No quiero ni saberlo.  Sin vagar en la montaña, sin dar nuestro esfuerzo máximo cada mañana mientras trepamos un cerro u otra pared, saltamos una rampa en la bici, etc. Seguro más de uno perdería la cabeza.

Somos vagos

Somos nómadas, queremos conocer el mundo hasta que la vida nos alcance, las cosas nos duran muy poco, pero las experiencias se quedan para siempre. Tenemos 2 jeans, 3 camisas y 10 pares de tenis y ropa desgastada, equipo re acondicionado y una mochila enorme que guarda todas nuestras anécdotas.

La montaña nos hace querer mejorarlo todo

Sin quererlo, un día te encuentras sacando basura que no es tuya de la mochila, y cada vez que encuentras algo dañado, sucio o tirado haces algo al respecto. Poco a poco la cultura de montaña se apodera de ti, no toleras ver una lata en el río o durante el camino. Quizá no eres la mejor persona en la ciudad, pero en la naturaleza generas un cambio positivo aunque nadie lo vea. Estar en la naturaleza y ver el daño causado por el hombre nos hace querer mejorarlo todo.

Checa  estos tips que nos aportaron.

En constante aprendizaje

Algunos tienen años en su deporte, son experimentados atletas, otros son nuevos y están conociendo este mundo. Es obligación moral de los veteranos guiar y enseñar a los nuevos al encontrarlos en el camino, nunca sabes si es tu siguiente compañero de expediciones. Además, a todos nos enseñó alguien, incluso los que dicen haber aprendido solos.

No quiero sonar como secta, pero sí queremos que más personas vivan la vagancia, es una terapia para muchos, y en este momento de tanto caos e incertidumbre en el mundo, salir a dar un respiro a la naturaleza es un alivio, incluso terapéutico.

De los memes a la vida real

Se toma a broma el meme “¿a los cuántos fracasos amorosos o profesionales te vuelves gente de montaña?” Pero si hay mucha verdad en eso, en una encuesta que realizamos de broma en FB, la mayoría de las personas iniciaron en los deportes de acción por depresión o ansiedad. Así que es en serio lo de invitar a vagar a más personas.

¿Cuántos no tenemos un día o semana difícil, y con un día de rodar, caminar o correr quedamos reparados? Al menos yo sí levanto la mano.

Sin miedo a empezar

Muchos se ven cohibidos por las vivencias que algunos cuentan o por el equipo que portan, siempre deben recordar que un día usaron tenis de futbol para caminar en el cerro, vistieron jeans y una lámpara de la feria (yo empecé trepando mi litera y corriendo en camellones enlodados antes de ir al cerro).

Siempre rebeldes, siempre vagos

No pierdas esa rebeldía, porque así iniciaron los deportes outdoor, queriendo saber cómo se ve desde las cimas, si es posible saltar acantilados o rampas en bicicleta, trepar rocas que parecen imposibles, etc.

Todos los records y logros están llenos de “no se puede”, “estás loco”, “te vas a dar en la madre”, y probablemente a la primera no salga y sí te des en la madre, pero al concretarlo, le cerrarás la boca a todos los detractores.

Agentes de cambio

Y sobre todo, demos un nuevo enfoque a nuestra vida citadina, un sentido más amigable y romántico, ese tráfico, smog y ruido son para que el fin de semana valoremos la estancia en la naturaleza.

Esto nos hará la vida más llevadera y menos problemática, si la ciudad no va a cambiar ni mejorar, cambiemos y mejoremos nosotros mismos.

Vagos de la Montaña

De Vago para vagos es una invitación a todos a generar un cambio, menos presunción y pose, y más acción, compañerismo y carreras con menos huella ecológica (dale una leía a la Gran Plaga de la Tierra).

El “lifestyle” vago

Vagar es un estilo de vida, una oda a la vida para algunos, liberación para otros, incluso quien creció viviendo estas experiencias sigue sorprendiéndose, cada quien tiene sus motivos, ¿razón de existir, explorar, ocio, nuevos retos, superación? Todas son buenas.

Estar fuera del ambiente citadino nos regresa a la niñez, sorprendernos, jugar, enlodarnos, mirar las estrellas, estar un grupo en silencio y perfectamente comunicados, relajados y en sintonía, se olvidan los problemas y falsas expectativas.

Checa también estos proyectos Plogging de Ríos Limpios.

 

Más que un grupo, es una ideología

Vagos de la Montaña es una ideología, “vagar” en la RAE se define como “Que anda de una parte a otra, sin detenerse en ningún lugar”. Y eso hacemos, explorar, conocer, subir y bajar, cualquier medio es posible, por eso no tenemos raíces, para ir a donde nos llame la aventura. 

Cualquiera puede hacerlo, y todos están invitados, sólo toma tus tenis, bici o kayak y ve a lo desconocido. No hay edad mínima o máxima, sólo se requiere un alma joven que tenga hambre de explorar y “ver qué hay del otro lado”. 

Por eso, todos somos vagos, somos una familia de la montaña, cualquiera que se trepa al cerro… es un Vago de la Montaña.

Nunca pares de vagar.

#jashtagvagos

Trail de la Mixteca

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2 thoughts on “DE VAGOS, PARA VAGOS

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